Ayer comenzó una serie de encuentros entre el funcionario y las firmas.
Medicus fue la primera en asistir y en explicar por qué el sector rechaza el techo oficial
La amenaza que lanzó hace 15 días el Secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, y mediante la cual pretendía limitar los aumentos de la medicina prepaga a un 8% para 2010, se comienza a desvanecer. Y, en cambio, empieza a quedar abierta la posibilidad de que las alzas para este año superen por varios cuerpos a esa cifra.
Luego de muchas idas y vueltas, ahora la escena se trasladó a las oficinas de Guillermo Moreno, donde ayer comenzaron una serie de reuniones que se sucederán durante los próximos días.
El encargado de dar el puntapié inicial por parte de las firmas de medicina privada fue Jorge Aufiero, titular de Medicus. El encuentro fue bastante más positivo de lo que se estimaba, ya que Moreno mostró una faceta negociadora. Hizo oficial su intención de imponer un techo del 8% a los aumentos de las cuotas en 2010, aunque tomó nota de las necesidades que el sector dice tener en cuanto a los retoques de los precios. Sin embargo, Moreno en ningún momento se comprometió formalmente a subir el tope.
Una de las variantes que podría entrar en juego es la de desdoblar los aumentos, de modo que una parte comenzaría a correr dentro de las próximas semanas, mientras que otra etapa llegaría en el segundo semestre de este año. Así, se amortiguaría el golpe al bolsillo de los cerca de cuatro millones de afiliados a la medicina prepaga (la mitad lo recibe como un beneficio por parte de la empresa para la que trabajan).
Otra de las opciones que se baraja es que los aumentos permitidos por Moreno no sean iguales para todas las prepagas.
El tope surgiría de informes que el funcionario ya pidió a todas las empresas del rubro, donde se detallan cuestiones como sus costos y valor de las cuotas, entre varios otros puntos y tal como ya hace con los colegios privados.
Incluso, la avanzada oficial incluía la posibilidad de que un grupo de inspectores “visitara” las oficinas de las empresas de medicina prepaga, de modo de recabar la mayor cantidad de información posible.
Discurso unificado
Las prepagas irán al encuentro con el secretario de Comercio Interior con el mismo discurso: un aumento anual del 8% les impediría afrontar los futuros aumentos salariales con los trabajadores de la Sanidad, que reclamarán mejoras no menores al 20% en sus haberes. Esto, sin tener en cuenta la necesidad de incorporar tecnología, que se mueve en dólares. Las empresas de medicina prepaga subrayan que los salarios se llevan entre un 60% y un 70% de su estructura de costos.
La rueda de encuentros continuará hoy por la mañana, y esta vez será el turno de los máximos directivos de dos empresas que no cargan con el rótulo de “grandes”.
La política empleada por Moreno es la de descorporativizar las negociaciones. Por esto, pacta los encuentros “mano a mano” con cada empresario. Además, sólo abre las puertas de su despacho al presidente de cada empresa o, en su defecto, al vicepresidente. Otro tipo de representación por parte de la compañía puede se tomada como un mal gesto por Guillermo Moreno.
Para la semana que viene está previsto que llegue el turno de las firmas con más peso del sector, como Galeno y Swiss Medical. De todos modos, fuentes del mercado coincidieron en que Julio Fraomeni y Claudio Belocopitt (titulares de ambas firmas, respectivamente), hasta ayer no habían recibido ninguna invitación.
Desde comienzos de año el incremento de las cuotas de la medicina prepaga tiene un comportamiento dispar. En enero, algunas enviaron a sus afiliados una carta en la que les comunicaban aumentos de hasta el 12% en las cuotas, cifra que venía de arrastre de 2009.
MATÍAS BONELLI
El Cronista Comercial
18/2/10
Las negociaciones salariales también juegan su partido
Mientras discuten con el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, cómo se moverán los incrementos de las cuotas previstas para este año, las empresas de medicina prepaga se encargan de prever lo que vendrá. Afirman que los salarios de los empleados del gremio de la Salud representan entre un 60% y un 70% del total de su negocio, y hacia allí apuntan sus cañones. Los empresarios pretenden tener una idea bien clara sobre los niveles que se reclamarán, de modo de mejorar su discurso frente al Gobierno.
Por el momento, no se trata de algo formal. Pero lo cierto es que ya hubo contactos con el gremio de la Sanidad para tener una idea de sobre qué parámetros se moverían este año las pretensiones salariales de los trabajadores, que no bajarían del 20 por ciento.
Fuentes del gremio de la Sanidad dijeron a El Cronista que la presión de Moreno sobre las compañías podría incluso adelantar los plazos previstos para comenzar las paritarias.
El acuerdo firmado en 2009 vence en junio (por lo que habría que renegociar a partir de abril o mayo), aunque no se descarta la posibilidad de que las conversaciones comiencen cuanto antes, casi en paralelo con las negociaciones entre el Gobierno y las prepagas.
La otra pata está marcada por las droguerías y los laboratorios, que se mueven por carriles diferentes a los de las clínicas y sanatorios.
En este caso, los acuerdos salariales tienen fecha de caducidad entre abri y mayo, respectivamente, por lo que se estima que ya el mes que viene las partes se sentarían a dialogar.
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Jueves, 18 de Febrero de 2010