Las prepagas habían anunciado un aumento del 12% para agosto y otro 7% para diciembre con el objetivo de solventar las subas de los salarios de los empleados de la salud
El retoque de fichas que se produjo en el Gabinete nacional cambió los planes de las empresas de medicina prepaga. Tenían casi todo acordado para comenzar a comunicarles a sus afiliados el nuevo aumento de las cuotas, pero todavía les resta el visto bueno oficial, situación que les impide encarecer la mensualidad.
El encargado de levantar la barrera para que avance ese incremento es, ni más ni menos, que Guillermo Moreno, el secretario de Comercio Interior que durante los últimos días apareció al borde del abismo, aunque luego –y al menos por el momento– salió inmune de los movimientos de Cristina Fernández de Kirchner.
“Hasta ahora fue imposible ponernos en contacto con él. Entendemos que tal vez no sea el momento más feliz para tocar un tema como el encarecimiento de las cuotas, pero para nosotros resulta algo de vital importancia”, destacó a El Cronista uno de los referentes del sector.
Según el plan de las compañías, se aplicaría un incremento del 12% en agosto próximo, y otro del 7% en diciembre. En su edición del 2 de julio pasado, El Cronista anticipó que algunas empresas ya estaban a punto de enviar las comunicaciones a sus afiliados, algo que deben realizar 30 días antes de implementar las subas.
Por otra parte, estas subas se utilizarán para solventar el incremento salarial previsto para los trabajadores de la salud, que se aplicaría en cantidades y etapas idénticas al incremento de las cuotas. Esto está acordado de palabra con el gremio de la sanidad, aunque lo cierto es que todavía no hay nada firmado. Las prepagas dicen que no cerrarán las negociaciones hasta que no cuenten con el aval oficial.
Técnicamente, las prepagas no tienen por qué esperar un visto bueno del Gobierno para retocar sus cuotas. No hay ley que las obligue a hacerlo. Sin embargo, durante los últimos años la autorización de los K –como ocurre en otros rubros– pasó a ser una condición ineludible para aplicar aumentos.
“No tenemos claro cuándo podremos sentarnos con el Gobierno para cerrar el tema”, dijeron las fuentes consultadas. De todos modos, se especula con que, tarde o temprano, los incrementos de las cuotas mensuales llegará a los bolsillos de los afiliados. Es más, se especula con que el cronograma de aumentos no variará del establecido ahora.
La otra pata que tiene injerencia en este conflicto son los prestadores de las empresas de medicina prepaga, es decir los trabajadores de la salud. El miércoles pasado, las clínicas y sanatorios privados, junto a las entidades de diagnóstico y tratamiento y las empresas de emergencias médicas, entre otros, crearon la Unión Argentina de la Salud (UAS). Su objetivo inmediato es realizar un llamado de atención ante la falta de acuerdo por los salarios.
MATÍAS BONELLI
El Cronista
10/07/97
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Viernes, 10 de Julio de 2009
Por favor querría saber si alguien tiene algun dato de si se sigue pagando ó no la cuota de Cefran en el Bco. Ciudad.