La atención médica privada, cada vez más difícil

Debido al conflicto entre las prepagas y los médicos, miles de pacientes platenses deben abonar en efectivo las consultas y prácticas.  

 No todos tienen acceso a  cobertura médica, y los que sí lo tienen se ven afectados por las suspensiones de los servicios.

Mientras continúa el conflicto que mantiene en vilo la relación entre la Agremiación Médica Platense y varias prepagas, lo que implica la falta de cobertura para miles de afiliados, los pacientes deben abonar en efectivo su consulta.

La medida, que obliga a los afiliados a ser tratados como particulares, entró en vigencia el siete de julio e implica que los beneficiarios de Swiss Medical, Docthos, Medicus, Galeno, Omint y Medifé.

Un 15%  es el aumento solicitado por los profesionales, que las prepagas se niegan a conceder. Los pacientes pueden luego de abonar la consulta, pedir reintegros a las mutuales.

“En lo que va del año, las prestadoras deben haber subido entre un 19% y un 29% las cuotas a sus socios, y no nos giraron nada a nosotros”, aseguró el vicepresidente de la Asociación Médica Platense, el doctor Gonzalo Daniel Hernández.
“El conflicto afecta en un doble sentido a la billetera de la gente: por un lado un incremento de la prepaga y, por otro, el efectivo que debe usar para pagar la consulta”, analizó el profesional.

A partir del conflicto, los profesionales se rigen por el honorario “mínimo y ético” que establece el Colegio de Médicos. En este sentido, es imprescindible que para ser atendido el paciente cuente dinero en efectivo.

De acuerdo a la tabla de valores “mínimos y éticos”, la consulta básica o de tipo “A” puede costar desde $ 50; la categoría “B”, desde $ 75; y el arancel diferencial “C”, desde $ 100.

La situación se agrava con el tema de las operaciones e intervenciones quirúrgicas, ya que los montos son más elevados y muchos no cuentan con ese dinero en la mano.

El vicepresidente de la Agremiación Médica Platense explicó que el conflicto con las prestadoras,  que obliga a los pacientes a pagar en efectivo, viene desde el año pasado, cuando comenzó a reclamarse por la estabilidad en el honorario médico. Entre diciembre de 2007 y comienzos de 2008 logramos un incremento que rige hoy, del 5%, que son  $ 32,50 o $ 34 para las consultas médicas. Este incremento se concretó recién en marzo, pero venía pendiente desde el año anterior”, aseguró Hernández.

Las prepagas nos ofrecieron el incremento de un 5% y nosotros aceptamos para destrabar el conflicto, y para que la gente no se quede sin cobertura. Pero recién lo cobramos en marzo, cuando el reclamo por la suba viene desde el año anterior. Es decir que con la inflación del 20% que hay ahora ya se perdió el aumento”, aseguró el vicepresidente de la agremiación, y dijo que ahora reclaman un nuevo aumento, de un 15%, “que son $ 4 por consulta, no llega a los $ 5”.

Al ser interrogado sobre una posible solución al conflicto, el profesional aseguró que ellos están abiertos al diálogo, aunque no han recibido ninguna propuesta. “Nuestra idea es solucionarlo, pero sin renunciar al pedido de aumento”, concluyó.
Muchos pacientes esperan que ese sea el destino del conflicto: el acuerdo. De esta manera podrán salvaguardar un poco sus billeteras, cada vez más vapuleadas por los aumentos tarifarios, las subas por inflación y la crisis económica.

El reclamo médico
Los afiliados recurren a las prepagas porque muchas veces la atención pública implica largas demoras para ser atendidos y, como es lógico, tienen prioridad las urgencias. Sin embargo, en el sector privado también hay complicaciones y el conflicto entre la Agremiación y los médicos generó indignación y quejas entre los afiliados y los profesionales.
Jorge Mazzone, consejero del Colegio de Médicos, y ex presidente de la misma institución (2002-2004), aseguró que el reclamo es en base a una suba que “debería ser abonada por las prestadoras, pero se resisten a sostener el aumento. Lo más llamativo es que las prepagas aumentaron con valores superiores a la suba que piden los médicos, pero no actualizaron los salarios de los profesionales”.
Este médico, que supo presidir el Colegio que organiza a sus colegas, sostuvo que “la actualización del honorario médico es una inversión y no un gasto. Cuanto mejor pago está, más se actualiza, más se prepara y eso implica menos gastos para la prestadora social”.

¿Y la cobertura de medicamentos?
En las farmacias también hay conflictos con las prestadoras sociales, pero los servicios no fueron suspendidos. Según relató Germán Paggi, presidente del colegio de médicos, “venimos con pagos atrasados y hacemos un descuento a los medicamentos de un 14% o 15% que debería correr por parte de la prestadora”.
Según expresó, las prepagas aseguran a sus afiliados pagar el 40% de los medicamentos que compran, mientras el 60% restante queda a cargo del paciente. “Sin embargo ese 40% no es abonado en su totalidad por la prestadora, ya que éstas sólo pagan un 15% o 16%, mientras el resto son descuentos por bonificaciones de farmacias o laboratorios”.
En cuanto al aumento en los valores de los medicamentos, Paggi aseguró que se ha producido un incremento, pero que es el mismo de todos los años. “Siempre han aumentado los medicamentos, en épocas de recesión, de crisis o de estabilidad”.
La cuestión, según el farmacéutico, es que las subas pueden ser lineales (todo aumenta en un mismo sentido) o pueden ser incrementos en promedio: suben determinados productos, que generalmente son los que más se venden. En este sentido Paggi, expresó que los laboratorios son un negocio como cualquier otro, “un acto de comercio”, y que es imprescindible la regulación del estado en este rubro, “tal como sucede en España o Estados Unidos”.

Lo que dicen las prepagas
A pesar del conflicto que existe entre la Agremiación Médica Platense y las prestadoras, los prepagas aseguraron que las consultas no disminuyeron.
La asesora comercial de una de las prestadoras consultadas, contó  que la empresa ofrece una cartilla de prestadores, de clínicas y de sanatorios a los que el afiliado puede recurrir. Además trabaja con todos los médicos de la Agremiación Médica Platense, y a través del reintegro, el afiliado puede hacerse atender por profesionales que no están en la cartilla.
Respecto al conflicto con la Agremiación Médica Platense, la asesora comercial, aseguró que “las consultas no bajaron, sólo que la gente se queja un poco, porque tiene que hacer un trámite más”. En esta prepaga, los reintegros bancarios se realizan en 48 horas y, de acuerdo a la asesora, “la gente se queja un poco más porque tiene que hacer el trámite para que se le devuelva el dinero”.
El resto de las prestadoras consultadas por Hoy, cuentan con una serie de planes que incluyen la posibilidad del reintegro y la libre elección de médicos y sanatorios. La atención psicológica es otra de las posibilidades que brindan, así como “una intervención quirúrgica” cada dos o tres años (dependiendo de la prepaga) y en los planes más caros.

Fuente:
Diario Hoy - La Plata -
27/07/09

Publicado en la categoría Actualizacion de aranceles a prestadores

Lunes, 27 de Julio de 2009

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Swiss Medical ya comunicó el incremento en las cuotas

La compañía de medicina prepaga Swiss Medical comunicó a sus asociados un nuevo incremento en las cuotas de los planes asistenciales, de 12 por ciento en septiembre y de 7 por ciento en diciembre. Se trata de una serie de aumentos que fueron frenados por el Gobierno a principios de año debido a la crisis internacional. Swiss Medical es la primera en volver a insistir con los incrementos y se espera que en los próximos días la mayoría de las prepagas siga el mismo camino. Por su parte, la compañía de Claudio Belocopit justificó su ajuste en los incrementos de salarios y precios que se producen “no obstante la crisis global”. “Dichas correcciones, convenidas a través de las negociaciones paritarias, causan, junto con el incremento de otros costos, como lo hemos venido expresando en reiteradas oportunidades, un incremento en los precios de los servicios que brindan los diferentes prestadores que componen el sistema”, señala la carta enviada por la compañía a sus afiliados. Mientras se dan estos aumentos, existe en la Cámara de Senadores un proyecto, que tuvo media sanción en Diputados, para regular a las prepagas. En uno de sus artículos se establece que las empresas privadas deberán solicitar autorización para aplicar cualquier ajuste en sus tarifas. La iniciativa parlamentaria cuestiona además que las compañías financien tratamientos complejos con los aportes de la Administración de Programas Especiales.

Pagina 12
25/7/09

Publicado en la categoría Incremento de cuota a usuarios de prepagas

Sábado, 25 de Julio de 2009

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La puja entre sindicalistas involucra $ 4500 millones de las obras sociales

La administración de una parte importante de los fondos originados en los aportes y contribuciones de trabajadores y empresas para las obras sociales, es un tema por demás conflictivo tanto en la relación de los sindicatos entre sí -dadas las acusaciones de un reparto discrecional de recursos-, como en la vinculación de los gremialistas con el Gobierno -al que le reclaman la liberación de una suma de dinero retenida en el Banco Nación-. En total, se estima que hay en juego unos 4500 millones de pesos.

Todos los asalariados aportan un 3% de sus ingresos para el sistema de salud, a la vez que los empleadores contribuyen con un 6% de la masa salarial. Pero esos recursos no se dirigen en su totalidad a la obra social elegida, sino que una porción -que es del 10 o del 15% según el sueldo- se dirige al denominado Fondo Solidario de Redistribución (FRS). Desde allí hay, en primer lugar, un reparto automático para garantizar que cada obra social reciba un ingreso mínimo mensual por afiliado.

Los recursos excedentes -luego de descontado el dinero para mantener operativa la Superintendencia de Servicios de Salud- se derivan a la Administración de Programas Especiales (APE), un organismo que tiene por misión financiar las prácticas de alta complejidad o tratamientos crónicos a cargo de las obras sociales. De alguna forma, funciona como un seguro solidario para las prestaciones que son de alto costo.

Pero los problemas empiezan ya antes de que el dinero arribe a esas arcas: la APE está incluida en el presupuesto nacional, y por tanto, el Gobierno deriva las sumas que están en esa ley de gastos. Pero la recaudación es bastante superior y los excedentes no se están repartiendo. Según fuentes del sindicalismo, hoy hay unos $ 3500 millones depositados en una cuenta del Banco Nación, a los que los sindicatos no logran acceder, pese a la cercanía al kirchnerismo del secretario general de la CGT, Hugo Moyano.

Para este año, el presupuesto indica que la APE debería recibir $ 938 millones pero, según estiman en el sindicalismo, la recaudación podría rondar los $ 2000 millones.

Hay quienes sostienen que una razón para el enojo de varios dirigentes con Moyano es el hecho de no haber logrado el acceso a esos recursos, que según la ley de obras sociales deberían ser distribuidos proporcionalmente entre las entidades.

Sin embargo, hay también quienes admiten que les provocaría gran desconfianza que hoy se liberen esos fondos, por cómo están repartidas las cartas en el juego del poder sindical. Ocurre que Moyano logró que un hombre de su confianza, Hugo Sola, se mantuviera en la gerencia de la APE, desde donde según las acusaciones de los sindicatos no afines al líder camionero, los fondos -que no serían suficientes para cubrir todos los requerimientos- se reparten con discrecionalidad.

Cerca de los llamados “Gordos” se quejan de la existencia de mecanismos que traban el cobro de reintegros por prácticas médicas. Eso es lo que estaría ocurriendo, por ejemplo, al limitarse la cantidad de expedientes que es posible ingresar cada día, algo que perjudica a las obras sociales más grandes -como la de comercio- que no llegarían siquiera a poder presentar solicitudes por todos los tratamientos que realizan en un mes.

Silvia Stang
LA NACION
24/7/09

Publicado en la categoría General

Viernes, 24 de Julio de 2009

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