Juez ordenó a obra social suministrar a afiliado remedio para el cáncer

Viedma (ADN).- El juez del Superior Tribunal de Justicia Víctor Sodero Nievas hizo lugar a un amparo que presentó un afiliado de una obra social, con el patrocinio de dos abogados locales, ordenando la inmediata provisión de medicamentos para el tratamiento de cáncer de mama con metástasis de su esposa, según lo prescripto por el médico especialista.

La presentación fue efectuada por R.C.M., a través de los abogados José Antonio Sánchez y Alejandro Buckland, contra la Obra Social “Construir Salud-OSPECON” y cuyos alcances fueron anticipados la semana pasada por ADN cuando el caso fue examinado por la Procuración General del Poder Judicial.

R.C.M buscó que se ordene la plena asistencia, entrega y abastecimiento de las prestaciones farmacológicas necesarias para el tratamiento oncológico que debe llevar adelante, cuya omisión señaló “importa un daño inminente y grave a la salud y a la vida” del presentante.

Igualmente, solicitó que hasta tanto se resuelva la cuestión de fondo planteada se ordene a la obra social la inmediata provisión de los medicamentos o los recursos necesarios para adquirir los medicamentos que necesita para el tratamiento de quimioterapia.

Sodero Nievas destacó en el fallo que “se observan inicialmente los elementos de pertinencia en cuanto a excepcionalidad, singularidad extrema, superlativa urgencia, gravedad e inexistencia de otras vías en eficacia y en tiempo atento el grave cuadro de salud presentado”.

Respecto a la situación planteada en esta causa, refirió lo afirmado por la Procuración General en cuanto a que en conflictos de esta naturaleza (entre el médico tratante y la entidad prestadora de salud respecto al suministro de medicamentos) corresponde priorizar lo que el profesional tratante evalúa con relación a la confiabilidad del medicamento que suministra a fin de optimizar la calidad de vida de quien ha depositado su confianza.

Tras mencionar dos casos anteriores, Sodero Nievas acentuó que “se trata, precisamente, de una cuestión de orden público prioritario. También cabe tener presente que el deber del fabricante es advertir al consumidor sobre los riesgos que presenta el producto que ofrece; así como que el laboratorio debe, específicamente, señalar por deber legal (Ley 16463) los riesgos para el paciente.

Mencionó, además, que en este caso la información recibida por el paciente y su consentimiento han hecho que, en definitiva, se presente ante el Tribunal a fin de reclamar lo prescripto por su médico tratante.

Aclaró que “si bien en los antecedentes citados la requerida era la Obra Social Estatal, se trata de la Obra Social de los Obreros de la Construcción, OSPECON, es dable señalar que la requerida, encuadra en las prescripciones de la Ley 23.360, de obras sociales…”. Según la procuradora general, OSPECON “queda incluida también en las disposiciones de la Ley 23.661, del Sistema Nacional del Seguro de la Salud”.

(ADN)

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Jueves, 30 de Abril de 2009

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GRIPE PORCINA

Aclaracion: este es un blog creado con la finalidad de acercar y difundir informacion sobre Prepagos, Obras Sociales y prestadores, noticias emparentadas a coberturas, prestaciones y demas aspectos del Sistema de Salud Argentino; pero creemos necesario aportar nuestro granito de arena a este tema que preocupa a todos. Este es un pequeño resumen con preguntas frecuentes que encontramos en la web de la OMS.

¿Qué es la gripe porcina?

La gripe porcina es una infección respiratoria aguda y muy contagiosa de los cerdos, causada por alguno de los varios virus gripales de tipo A de esa especie. La morbilidad suele ser alta, y la mortalidad baja (1%-4%). El virus se transmite entre los cerdos a través de aerosoles, por contacto directo o indirecto, y a través de cerdos portadores asintomáticos. Durante todo el año se producen brotes en esos animales, pero la incidencia es mayor en otoño e invierno en las zonas templadas. Muchos países vacunan sistemáticamente a sus cabañas de cerdos contra la gripe porcina.

Los virus de la gripe porcina son en su mayoría del subtipo H1N1, pero también circulan entre los cerdos otros subtipos, como H1N2, H3N1 y H3N2. Estos animales pueden verse infectados asimismo por virus de la gripe aviar y por los virus gripales estacionales que afectan al hombre. Se cree que el virus porcino H3N2 procede del ser humano. A veces los cerdos se ven infectados simultáneamente por más de un tipo de virus, lo que permite a éstos intercambiar genes. El resultado puede ser un virus gripal con genes de diversa procedencia, lo que se llama un virus “reagrupado”. Aunque los virus de la gripe porcina son normalmente específicos de esa especie, en ocasiones saltan la barrera interespecies y provocan la enfermedad en el hombre.

¿Cómo afecta a la salud humana?

Se han notificado ocasionalmente brotes y casos esporádicos de infección humana por el virus de la gripe procina. En general los síntomas clínicos son similares a los de la gripe estacional, pero las manifestaciones clínicas son muy variables, desde una infección asintomática hasta una neumonía grave que mata al paciente.

Como las manifestaciones clínicas habituales de la gripe porcina en el hombre se asemejan a las de la gripe estacional y de otras infecciones agudas de las vías respiratorias superiores, la mayoría de los casos se han detectado casualmente mediante los sistemas de vigilancia de la gripe estacional. Muchos casos leves o asintomáticos pueden haber pasado desapercibidos; así pues, se desconoce hasta qué punto está extendida la enfermedad en el ser humano.

¿Dónde se han producido casos humanos?

Desde que se empezó a aplicar el RSI(2005)1 en 2007, se han declarado a la OMS casos de gripe porcina registrados en los Estados Unidos y en España.

¿Cómo se contagia la enfermedad?

Normalmente la gente se contagia a partir de cerdos infectados, pero algunos casos humanos carecen de antecedentes de contacto con esos animales o con entornos en que los haya habido. Ha habido casos de transmisión entre personas, pero limitados a contactos cercanos y a grupos cerrados de personas.

¿Se puede comer carne y productos de cerdo?

Sí. No hay datos que demuestren que la gripe porcina pueda transmitirse al hombre a través de la carne de cerdo u otros productos derivados de éste que se hayan manejado y preparado adecuadamente. El virus de la gripe porcina se destruye a temperaturas de 70 ºC, lo que corresponde a las condiciones generalmente recomendadas para cocinar la carne de cerdo y otras carnes.

¿En qué países se han declarado brotes en la cabaña porcina?

La gripe porcina no es una enfermedad de declaración obligatoria a las autoridades internacionales de sanidad animal (OIE, www.oie.int), por lo que se desconoce su distribución internacional entre los animales. La enfermedad se considera endémica en los Estados Unidos. Se sabe también que se han registrado brotes en América del Norte, América del Sur, Europa (incluidos el Reino Unido, Suecia e Italia), África (Kenya) y zonas de Asia oriental, incluidos China y Japón.

¿Existe un riesgo de pandemia?

Probablemente la mayoría de las personas, no habiendo estado en contacto regular con cerdos, carecen de la inmunidad necesaria para prevenir la infección. Si un virus porcino consigue transmitirse eficientemente de persona a persona, puede causar una pandemia de gripe. El impacto de una pandemia causada por un virus de esa naturaleza es difícil de predecir: dependerá de su virulencia, de la inmunidad ya existente en la población, de la protección cruzada conferida por los anticuerpos producidos en respuesta a gripes estacionales y de factores propios del huésped.

¿Hay alguna vacuna para el hombre que proteja de la gripe porcina?

No hay ninguna vacuna para evitar que el actual virus de la gripe porcina cause la enfermedad en el ser humano. No se sabe si las actuales vacunas estacionales confieren algún grado de protección. Los virus gripales cambian muy rápidamente. Es importante desarrollar una vacuna contra la cepa del virus actualmente circulante, para que confiera la máxima protección a las personas vacunadas. De ahí la necesidad de que la OMS pueda acceder al máximo número de virus posible, y seleccionar así los virus vacunales candidatos más apropiados.

¿Qué medicamentos hay disponibles como tratamiento?

En algunos países se dispone de antivíricos contra la gripe estacional, y esos medicamentos permiten prevenir y tratar eficazmente la enfermedad. Hay dos tipos de fármacos: los adamantanos (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir).

La mayoría de los casos de gripe porcina notificados anteriormente corresponden a pacientes que se recuperaron plenamente de la enfermedad sin necesidad de atención médica y sin recibir antivíricos.

Algunos virus gripales desarrollan resistencia a los medicamentos antivíricos, limitando la eficacia de la quimioprofilaxis y el tratamiento. Los virus obtenidos a partir de los casos humanos recientes de gripe porcina registrados en los Estados Unidos eran sensibles al oseltamivir y el zanamivir, pero resistentes a la amantadina y la rimantadina.

No se dispone de información suficiente para formular recomendación alguna acerca del uso de antivíricos para la prevención y el tratamiento de la infección por el virus de la gripe porcina. Los médicos han de tomar sus decisiones al respecto considerando las manifestaciones clínicas y la epidemiología de la enfermedad, así como las ventajas y los inconvenientes de la profilaxis y el tratamiento para el paciente. Ante el brote que se ha declarado en los Estados Unidos y en México, las autoridades nacionales y locales están recomendando utilizar oseltamivir o zanamivir como tratamiento y prevención de la enfermedad en función del perfil de sensibilidad del virus.

¿Qué debo hacer si tengo un contacto habitual con cerdos?

Aunque no hay indicios claros de que los casos humanos actuales de infección por la gripe porcina estén relacionados con eventos presentes o pasados de síndromes gripales porcinos, sería aconsejable reducir al mínimo el contacto con cerdos enfermos y notificar esos animales a las autoridades veterinarias correspondientes. La mayoría de las personas se infectan como consecuencia de un contacto prolongado y estrecho con cerdos infectados. En cualquier contacto con animales es esencial el respeto de unas buenas prácticas de higiene, y ello es especialmente importante durante las manipulaciones propias del sacrificio y las operaciones posteriores, para evitar la exposición a los agentes patógenos. Ningún animal que haya muerto de enfermedad debe someterse al procedimiento de matanza. Hay que atenerse a los consejos que dicten las autoridades nacionales competentes.

No se ha demostrado que la gripe porcina se transmita al ser humano por ingestión de carne de cerdo debidamente cocinada y preparada, o de otros productos obtenidos del cerdo. El virus de la gripe porcina muere durante la preparación de la carne de cerdo o de otros productos obtenidos del cerdo. El virus de la gripe porcina muere al cocinar los alimentos a una temperatura de 160ºF/70ºC, que corresponde a las directrices generales para la preparación de carne de cerdo y de otros tipos.

¿Cómo puedo protegerme del contagio de la gripe porcina de personas infectadas?

En el pasado, la infección humana por el agente de la gripe porcina solía ser leve, aunque consta que ha causado afecciones graves tales como la neumonía. Sin embargo, parece que las manifestaciones clínicas de los brotes en curso en los Estados Unidos y México son distintas. Ninguno de los casos confirmados en los Estados Unidos presentaba la forma grave de la enfermedad, y los pacientes se han recuperado sin necesidad de recibir atención médica. En México, se ha notificado que algunos pacientes sufren la forma grave de la enfermedad.

Para protegerse, aplique las medidas generales de prevención de la gripe:

Evite el contacto directo con personas de aspecto enfermizo o que tengan fiebre y tos.
Lávese las manos con agua y jabón a menudo y concienzudamente.
Lleve una buena higiene de vida: duerma bien, coma alimentos nutritivos y manténgase físicamente activo.
Si hay algún enfermo en la casa:

Procure que el enfermo ocupe una zona aparte en la casa. Si eso no es posible, mantenga una separación de 1 metro entre el paciente y las demás personas.
Tápese la boca y la nariz cuando cuide al enfermo. Encontrará máscaras en el comercio, o puede fabricarlas con los materiales que tenga a mano, siembre que sean desechables o se puedan lavar convenientemente.
Lávese las manos concienzudamente con agua y jabón después de cada contacto con el enfermo.
Trate de mantener bien ventilada la zona donde se encuentra el enfermo. Utilice las ventanas y las puertas para crear corrientes de aire.
Mantenga limpio el entorno utilizando productos domésticos de limpieza. Si vive en un país donde la gripe porcina ha causado la muerte de alguna persona, aténgase a los consejos que dicten las autoridades locales de salud.
¿Qué debo hacer si creo que tengo gripe porcina?

Si se siente mal, tiene fiebre alta, tos o dolor de garganta:

Quédese en casa y, en la medida de lo posible no acuda al trabajo, a la escuela ni a lugares muy concurridos.
Descanse y tome muchos líquidos.
Cúbrase la boca y la nariz con pañuelos desechables cuando tosa o estornude, y tire los pañuelos usados en un sitio adecuado.
Lávese las manos con agua y jabón de forma frecuente y meticulosa, sobre todo después de toser o estornudar.
Informe a sus familiares y amigos de que está enfermo y busque ayuda para las tareas domésticas que exigen contacto con otras personas, tales como la compra.
Si necesita atención médica:

Póngase en contacto con su médico u otro profesional sanitario antes de viajar, y cuéntele sus síntomas. Explíquele por qué cree que tiene gripe porcina (por ejemplo, si ha viajado recientemente a un país afectado por un brote humano de gripe porcina) y siga sus consejos.
En caso de que no pueda contactar con su dispensador de atención sanitaria de antemano, haga saber su sospecha de que padece gripe porcina en cuanto llegue al centro sanitario.
Tome la precaución de cubrirse la boca y la nariz durante los viajes.

 

OMS

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Miércoles, 29 de Abril de 2009

Las obras sociales, obligadas a dar tratamiento a enfermos de epilepsia

Es porque el Gobierno reglamentó la ley que beneficia a quienes padecen ese tipo de patología. Todas las prestaciones deberán ser gratuitas.
En la Argentina, entre 4 y 10 personas padecen esta dolencia, los que constituyen aproximadamente el 2% de la población local.

Buenos Aires (NA)  Después de ocho años, finalmente el Ejecutivo nacional reglamentó la Ley de Epilepsia, una norma que sienta precedente en todo el mundo y obliga a las obras sociales y empresas de medicina prepaga a proveer medicación y tratamiento gratuito para los pacientes, al tiempo que sanciona la discriminación.
En la Argentina, entre 4 y 10 personas por cada mil (o una cada 200) padecen esta dolencia, los que constituyen aproximadamente el 2 por ciento de la poblacion local, según estimaciones del Ministerio de Salud de la Nación.
Para ese grupo, la falta de sistemas gratuitos de diagnóstico y de tratamiento, la discriminación, la ignorancia y los estigmas son moneda corriente que provocan tanto o más afectación que la epilepsia en sí misma.
“Ahora los pacientes podrán acceder al diagnóstico y tratamiento sin dificultades, mientras que laboralmente podrán ser defendidos en caso de ser discriminados por su condición, porque hay una ley que los ampara”, se alegró Silvia Kochen, una de las autoras de la norma y jefa de la sección de Epilepsia de la división Neurología del Hospital Ramos Mejía.
Para la aplicación de la flamante legislación, se creó una comisión técnica, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la cual estará integrada por expertos, asociaciones civiles, pacientes y familiares.
Y aunque la Ley 25.404 fue presentada oficialmente esta semana, entro a regir desde el 27 de enero último, diez años después de que el proyecto fuera ingresado en el Congreso por Kochen y Jorge Lovento, actual presidente de la Fundación de Epilepsia (Fundepi).
Incluso, los legisladores habían sancionado la norma en marzo de 2001, pero no había sido rubricada aún por el Ejecutivo nacional.
De acuerdo con los expertos, a partir de ahora, los pacientes “estarán más contenidos” y “verán mejorar su calidad de vida”.
Para el director de la Fundepi, ONG que organiza grupos de autoayuda desde hace más de dos décadas, “el haber esperado tantos años su reglamentación, dificultó el acceso a los remedios ya que se pusieron muchas trabas desde las obras sociales y las prepagas”.
Ahora, la enfermedad queda incorporada al Programa Médico Obligatorio (PMO), lo que garantiza la gratuitad para todo tipo de tratamiento y la cobertura del cien por ciento de la medicación, en caso de que el paciente cuente con algún tipo de plan de salud.
Asimismo, la ley contempla otros aspectos fundamentales para quienes viven con la patología y no tienen obra social o prepaga: El derecho a recibir la medicación antiepiléptica en forma gratuita; y la no discriminación laboral, escolar o social.
De hecho, el Instituo Nacional contra la Discriminacion, la Xenofobia y el Racismo (Inadi) será el responsable de actuar y mediar ante cada denuncia de este tipo.
En tanto, la implementación de planes de educación permanente sobre epilepsia y campañas de divulgación destinadas a la comunidad en general, a los pacientes, a familiares y a los profesionales médicos y no médicos también es un requisito que contempla la nueva norma.

Control
Pero para que todo lo que estipula la legislacion no resulte meras palabras y sea llevado a la práctica con respuestas efectivas, se creó la comisión técnica que controlará tal aplicación.
La epilepsia es uno de los trastornos neurológicos más frecuentes y comunes en todo el mundo, que no hace distinción de edad, sexo, etnia o clase social, y aparece mayormente ante un factor externo.
Existen alrededor de 200 tipos de epilepsia, desde las más leves a las más severas, y tienen un diagnostico favorable en el 80 por ciento de los casos.
La mayor parte de los pacientes enferma por haber sufrido meningitis, exceso febril, tumor cerebral, un accidente, una ingesta de alcohol con drogas, situaciones de estrés o mal parto, mientras que un tres por ciento adquiere la dolencia por un problema genético hereditario.
En una situación de crisis, la persona que padece epilepsia puede experimentar convulsiones, acompañadas por mordedura de lengua y emisión de orina.
En otras ocasiones, más leves, puede presentarse como una falta de respuesta a estímulos, mirada fija y ausente.
“Entre el 80 y el 90 por ciento de los casos de epilepsia se pueden tratar con seguimiento y prescripción médica adecuada y el paciente puede llevar una vida normal”, aseguró Hugo Cohen, consultor en Salud Mental de la Organización panamericana de la Salud (OPS).

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Martes, 28 de Abril de 2009

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