Si bien las empresas de medicina prepaga son las principales interesadas en que el Gobierno otorgue el visto bueno para que se apliquen los incrementos, los prestadores de estas compañías (clínicas y sanatorios, entre otros), también están a la expectativa de lo que pueda ocurrir.
Hasta hace 15 días la Cámara de Instituciones de Diagnóstico Médico (Cadime) –que agrupa a este tipo de firmas– estaba confiada en que en febrero comenzarían a correr las nuevas tarifas, algo que ahora está en duda.
Desde otra asociación que reúne a las prestadoras de las prepagas dijeron que “más allá de que les den o no el aumento, para nosotros es imperioso que recompongan nuestra situación. El año pasado acordamos con los trabajadores incrementos salariales del orden del 25%, pero lo cierto es que todavía no vimos un peso por parte de las empresas de medicina”, argumentaron.
El último incremento autorizado por el Gobierno se había dado en agosto del año pasado, y había promediado un 10%.
El costo de la medicina prepaga es desde hace tiempo una dura pelea entre el Gobierno y las firmas.
El sector no está regulado por ley, aunque algunos anos atrás se tomó la determinación por parte de las autoridades oficiales de poner un pie en el tema, de modo de evitar que los incrementos sean elevados.
En este sentido, hay proyectos presentados incluso por parte de la propia Cimara, la cámara que agrupa a las compañías del segmento, aunque hasta el momento no se produjeron avances significativos.
Las compañías se quejan de que su rentabilidad no supera el 4 por ciento.
El cronista.com
29/01/09
Publicado en la categoría Actualizacion de aranceles a prestadores
Jueves, 29 de Enero de 2009