Advierten que serán necesarios nuevos aumentos en las cuotas de las prepagas

En febrero las empresas cobraron el incremento de 24%. Sin embargo, ahora advierten que dicha suba no resultará suficiente para hacer frente a los incrementos en insumos, honorarios y costos laborales. Qué precios se manejan hoy en el mercado para distintos planes

El aumento del 24% promedio cobrado por las empresas de medicina prepaga en febrero, no será suficiente para que las compañías enfrenten el incremento de gastos continuo que afecta al sector, lo que pone en la mira la posibilidad de nuevos incrementos.

Según fuentes del sector privado consultadas por infobae profesional.com, la inflación de la categoría salud a nivel mundial, más la inflación local y las renegociaciones salariales, influyen en un mercado que no cumple con las expectativas de crecimiento tal como el resto de la economía.

Sin embargo, las diversas fuentes consultadas por este medio señalan que en corto tiempo volverán los reclamos de las prepagas y otra vez los intentos de aumentar las cuotas.

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El mercado

Las empresas todavía no pueden evaluar cuál será el impacto del último aumento en la rentabilidad de las compañías porque recién se está cobrando. Además, recuerdan que en enero de 2007, cuando se cobró el aumento aplicado en diciembre de 2006, algunos factores incidieron en los resultados finales:

  • Por un lado, el aumento gestionado de 22% terminó reducido al 16%
  • Por otro lado, en ese mes se produjeron más bajas y cambios de planes por parte de los asociados.

De esta manera, recién cerrados los balances de febrero podrá evaluarse cuánto les significó a las empresas.

Según Federico Díaz Mathé, Director ejecutivo de la Cámara de Instituciones Médico Asistenciales de la República Argentina (CIMARA), que agrupa a Swiss Medical, Galeno, Medicus, Medife, Omint, el Instituto Argentino de Diagnóstico, Consolidar Salud, Otamendi y Las Lomas, entre otros, el aumento “resuelve poco los problemas del sector y no avanza sobre la cuestión de fondo que es la caída de la rentabilidad, que se arrastra desde hace 7 años”.

En 2007 se dio una baja importante de socios y una caída en la expectativa de crecimiento. La medicina prepaga creció sólo 5 puntos en 2007, menos de lo que logró la economía.

Por su parte Eduardo Forte, gerente de Comunicaciones del Grupo Osde, explicó que “a nivel mundial hay una inflación anual de alrededor de 10% debido a la innovación tecnológica y farmacológica. Si a esto le sumamos las particularidades del contexto argentino, se tornará difícil mantener la calidad del servicio sin modificar el valor de la cuota. En ese caso, aspiramos a una política de aumentos concertada con el resto de la cadena, que reparta equitativamente los costos”.

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Complejidades del sector
Además del aumento de costos, en los últimos tres años se duplicó la cantidad de medicamentos por persona y creció en un 30% la cantidad de exámenes médicos realizados. Entonces, no sólo aumentan los precios de dichos medicamentos sino que se consumen más.

“En medicina el comportamiento de la ley de oferta y demanda es diferente. A mayor oferta, mayor demanda. Y esto sigue impulsando los precios”, explicaron en Cimara.

Por otro lado están las negociaciones que deben enfrentar en el ámbito de la salud, que son muy complejas porque involucran a muchos sectores. Desde las paritarias con los empleados de Facsa, la Federación Argentina de Trabajadores de la Salud, hasta los sueldos de comercio, profesionales médicos, contratos con las clínicas y sanatorios, farmacias y laboratorios influyen en el costo final del servicio.

En el caso de los salarios tienen un fuerte impacto porque la salud requiere de mano de obra intensiva y el impacto de los aumentos es muy importante. En las empresas se reconoce esa realidad pero entienden que no hay evolución con los aumentos como en los otros rubros. Es por eso que pueden confirmar que este aumento no ha resuelto todas las falencias de 2007.

“No se prevén nuevos aumentos, pero el 24% que se aumentó en diciembre no alcanzará para cubrir los próximos 12 meses. Dependerá de muchos factores, pero desde ya se advierte que no alcanzará y que en unos meses tendrán que renegociarse nuevamente las cuotas”, agregó Díaz Mathé.

Factores de preocupación
El cambio de planes por parte de los asociados o las bajas definitivas, junto con los aumentos de costos del sector, se suman a otros factores que agregan complejidad al futuro de las compañías. Estos son:

  • El Plan Médico Obligatorio (PMO) que deben cubrir las empresas. El mismo es demasiado amplio, mucho más que el que brinda cualquier sistema de seguridad social en el resto del mundo.
  • Los cambios que se siguen introduciendo al PMO mediante el cual las empresas se deben hacer cargo de mayores coberturas, por ejemplo de la cirugía gástrica y los tratamientos para la obesidad.
  • Otro punto tiene que ver con la posibilidad de brindar planes con cobertura parciales. Por ejemplo sólo con internación o sin maternidad. Eso por ley no esta permitido y a las empresas les abriría las puestas para ampliar la gama de servicios y disminuir los costos.
  • La necesidad de contar con más información y capacitación de parte de los magistrados de la Justicia que siempre fallan a favor de los usuarios. Cuando presentan un recurso de amparo y no siempre tienen razón de acuerdo a los contratos que se firmaron, según reclaman autoridades del sector.
  • Los problemas para administrar la cuota de los asociados, de las cuales un 85% se destina a la cobertura de gastos directos, es decir para el pago de prestaciones médicas. Con el resto hay que pagar alquileres, sueldos, reequipamientos y nuevas inversiones.

Cobertura de planes

Las principales compañías de medicina prepaga han ido adecuando sus planes a las necesidades de los asociados, con nuevas propuestas o disminuyendo costos a cambio de quitar ciertos beneficios.

De todos modos las empresas más competitivas del sector, carrera que está liderada por Osde, Swiss Medical, Omint, Medicus y Galeno, tienen similares beneficios tanto para atención médica como odontológica, cobertura de medicamentos y atención domiciliaria, con diferencias que tienen que ver con las clínicas y sanatorios habilitados en cada empresa.

Un caso concreto es el de OSDE, la empresa líder del sector que además de los planes binarios cuenta con un plan Neo, para jóvenes de 18 a 25 años y un plan Joven, de 26 a 35 años.

“Nos proponemos acompañar a nuestros socios en cada etapa de su vida, como en este caso, cuando un Neo cumple 26, etapa que suele ir asociada a la consolidación de un proyecto familiar, el crecimiento laboral y, debido a la prolongación de la adolescencia a la que asistimos, la entrada plena en la adultez”, explicó Eduardo Forte, gerente de Comunicación del Grupo.

En la empresa aseguran que el año 2007 fue positivo y que hoy cuentan con 1.3 millones de afiliados. “Dado que los aumentos aplicados fueron similares en todas las empresas, no hubo grandes ganadores ni perdedores”, agregó el gerente.

Por otro lado, la compañía acompañó estos momentos intensificando sus campañas de comunicación, algo que viene haciendo en los últimos años después de mantener un bajo perfil.

“La experiencia nos fue demostrando que nuestra marca, como activo y como recurso, tenía y tiene un valor que no estaba siendo explotado en la comunicación. Este camino nos ha aportado múltiples beneficios, desde consolidarnos como marca aspiracional hasta fortalecer el sentimiento de pertenencia de nuestros socios y encontrar un estilo de comunicación claramente identificable”, dijo Forte.

En Swiss Medical, otra de las empresas más importantes, también fortalecieron las campañas de comunicación y sus planes presentan diferentes opciones según las necesidades, con propuestas cerradas, con todo cubierto, y otras abiertas, con reintegro.

Otras de las empresas privadas más importantes del sector son Omint, Medicus y Galeno. En todos los casos son variadas las ofertas de planes y la adaptación según el tipo de asociado.

Los co-pagos

En Cimara adelantaron que el pago de un plus ante las consultas médicas o diferentes tipo de atenciones sería beneficioso para solucionar muchos de los problemas de las empresas. Sin embargo se sabe que quien contrata un servicio de estas características quiere que se reduzcan al máximo todos los trámites posibles.

Cuando se aplicaron los aumentos a fines de diciembre, los planes con co-pagos, a los que adhirieron el 7% de los afiliados a las prepagas, se autorizó que trepen un 9%. Un 6% se aplicaría en enero y un 3% en marzo.

La consulta médica básica pasaría de $20 a $22. Además, algunas empresas crearon una alternativa intermedia, que son planes con copagos pero con un tope de $1000 pesos en los gastos de internación, que serán un 18% más caros que los anteriores –sin topes– y un 20% más económicos que los integrales.

En OSDE explicaron que “en un contexto de costos crecientes como el actual, con los aumentos del sector que no han sido desmedidos, nuestra percepción es que el socio es conciente de ello. La principal exigencia, aquello que no están dispuestos a resignar, es la calidad del servicio y la libertad de acceder a él sin trámites previos, con la sola presentación de la credencial”.

Por su parte, Díaz Mathé consideró que “la gente debe entender que así como está planteado el sistema con el PMO, la cuota será inaccesible en un corto plazo. Entonces la salida es la modificación de los planes o la incorporación de co-pagos, esto es una necesidad. Se trata de una porción del costo médico que deberá asumir el paciente cuando haga una consulta al médico. Algunas entidades lo aplican, que puede ser de $10 o $20”.

Influencia en la inflación

Los aumentos de la medicina prepaga tiene incidencia directa en los índices de inflación. Eso pasó en enero del año pasado, cuando los números se dispararon después de la aplicación del incremento de diciembre de 2006.

Sin embargo, en el sector consideran que no deberían incluirse en el índice de Precios Minoristas, ya que son 4 millones de asociados a las empresas, 1 millón de forma directa y 3 millones son clientes corporativos.

Es decir, el servicio es contratado por los empleadores –quienes se encargan de negociar la tarifa en cada caso– o lo pagan los propios trabajadores con sus aportes personales, que les descuentan del salario y son derivados a las prepagas a través de una obra social sindical.

Esos acuerdos entre sindicatos y prepagas resultaron fundamentales para el crecimiento en la cantidad de afiliados de las empresas.

Por otro lado, según la Superintendencia de Salud, hay 15 millones de afiliados a obras sociales.

Es por eso que consideran que no es necesario que sea medido por el índice de precios. Además, es un servicio de adhesión voluntaria que mucha gente tiene que tomar debido al deterioro de la asistencia en hospitales públicos, que hace que las personas busquen más calidad no desde el punto de vista técnico, sino en relación a la hotelería y la tranquilidad de no tener que ir a las 4 de la mañana a pedir un turno.

Así, Sandra González, titular de Asociación de Defensa de los Consumidores y Usuarios de Argentina (Adecua), agrega que “no tienen en mente que haya un nuevo aumento” pero que “se trata de un tema muy complejo, que amerita la regulación con una ley, algo de lo que carece hasta el momento”.

Todos estos factores serán claves en las negociaciones de los próximos meses, cuando las empresas intenten recuperar rentabilidad y los consumidores defiendan sus posibilidades de seguir accediendo a un servicio de atención de la salud más seguro.

Guillermina Fossati
Infobae
12/02/08

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Martes, 12 de Febrero de 2008

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