En el mes de enero, los medicamentos aumentaron entre 2,5 y 3 por ciento en promedio, aunque en el caso de algunas drogas puntuales, como las oncológicas, hubo subas más significativas que rondan el 30 por ciento.
La estimación pertenece al Colegio de Farmacéuticos de Rosario. Desde allí afirman, sin embargo, que los precios se mantuvieron “prácticamente planchados” durante todo el año 2007.
“En marzo del año pasado, hubo un aumento del 3 por ciento y luego se registraron algunos saltos leves con pequeños retoques en los precios en los meses de agosto y noviembre, hasta que en enero de este año el aumento se concretó”, relata Fabián García, secretario de la Mesa Directiva del Colegio que agrupa a los profesionales farmacéuticos de la ciudad.
Si bien el incremento no se observa en forma lineal en todos los productos, hay algunos medicamentos que subieron por encima del promedio y treparon hasta el 30 por ciento; aunque por el hecho de no ser de consumo masivo, el impacto de esa suba no sea ponderado en el promedio.
“El aumento es permanente –admiten los farmacéuticos consultados– y nosotros nos enteramos recién cuando nos llega la boleta de la droguería o cuando cargamos en la computadora el nombre del producto para facturárselo al cliente”.
Algunos laboratorios extranjeros subieron sus precios con el argumento de que sus insumos son importados y la devaluación obliga a un aumento de los valores en pesos. “Pero los laboratorios nacionales también incrementaron sus precios aunque los insumos se hayan mantenido en los mismos valores”, dicen los dueños de las farmacias, quienes describen la situación actual del mercado de medicamentos en el que los precios están liberados, como un “caballo desbocado” al que nadie le pone freno.
“Los que aumentan están dentro de la ley porque los precios están liberados, reconocen los comerciantes que aún así tildan los aumentos de “injustificados”, sobre todo en momentos en que las farmacias están al borde de la quiebra, a causa de las grandes deudas de las obras sociales”.
Argentina vende los medicamentos más caros en el Mercosur, según un estudio realizado en 1999 por la Secretaría de Industria y Comercio Interior, que indicaba que aquí costaban en promedio un 270 por ciento más que en el resto de los países integrantes del bloque económico. Esa situación motivó a las obras sociales a establecer la prescripción por genérico, para que el paciente no esté obligado a comprar el producto más caro y pueda elegir el más accesible a su bolsillo.
Aún así, los farmacéuticos dicen que otra vez se ve reflejado en los comentarios de los clientes que concurren con las recetas, la “presión” de los médicos para que compren determinadas marcas y no otras. “A veces el médico no se lo dice directamente al paciente, pero le siembra dudas de manera solapada sobre la confiabilidad de tal o cual laboratorio –cuentan en las farmacias– esto hace que cuando el paciente viene al negocio pida marcas puntuales, aunque se le explique que la monodroga utilizada por la marca “A” que le recomendó el profesional, es exactamente la misma que la empleada por la marca “B” que cuesta la mitad”.
Rosario3.com -
28/02/08
Publicado en la categoría General, Obras Sociales
Jueves, 28 de Febrero de 2008